
Nada mejor para un oficial de cumplimiento nuevo que recibir consejos y recomendaciones de colegas expertos que lleven varios años luchando contra el LA/FT.
Este artículo fue elaborado por Infolaft con base en la experiencia adquirida como prestador del servicio de listas restrictivas y de consultoría Sarlaft y Sagrlaft a cerca de 200 empresas del sector financiero, sector real, sector cooperativo, sector salud y de comercio exterior en Colombia y en varios países de Latinoamérica.
Infolaft consultó a varios oficiales de cumplimiento del sector financiero y de empresas no vigiladas por la Supersociedades para que entregaran mejores prácticas y soluciones a los muchos retos nuevos que se avecinan para los nuevos oficiales de cumplimiento del sector real.
¿Cuáles son y qué hacer ante las primeras dificultades?
De acuerdo con Isabel Pérez, gestora de cumplimiento de Coomeva Corredores de Seguros, la principal dificultad que enfrentará el oficial de cumplimiento de una empresa del sector real es ‘‘la concientización de los directivos y colaboradores en general de la importancia de la prevención del LA/FT’’, mientras que Orlando Bolívar, gerente gestor de riesgos y cumplimiento de 4-72, considera que la primera dificultad la tiene la empresa, ya que ‘‘no conoce qué es este sistema, de qué se trata y cuál es la responsabilidad para poder nombrar a un funcionario que pueda desempeñar las funciones encomendadas en la norma, por lo cual nombra a cualquier funcionario interno para minimizar el costo de contratar a una persona externa’’. A su turno, Liliana Alvis, oficial de cumplimiento de Davivienda, indica que una de las dificultades que puede llegar a encontrar un oficial de cumplimiento en la compañía es ‘‘la ausencia de la cultura de control’’, la cual se puede entender como ‘‘una percepción desde el interior de la implementación del sistema de prevención como una imposición normativa, más que como un mecanismo de protección dotado de bondades que le proporciona a la compañía una serie de herramientas, para prevenir que la misma sea utilizada como medio para la canalización de recursos provenientes o destinados a financiar actividades delictivas’’. Pero, ¿qué se puede hacer para lograr crear esa cultura de prevención que es tan útil para sacar adelante un sistema de prevención LA/FT? Isabel Pérez recomienda ‘‘realizar capacitaciones dinámicas (sencillas, gráficas, educativas, de fácil entendimiento) donde los objetivos sean transmitir la importancia de la prevención y la importancia de la participación de todos los niveles de la organización’’. Raúl Carrascal, oficial de cumplimiento y gerente de riesgos no financieros de Alianza Valores, señala que se debe ‘‘capacitar y sensibilizar a los miembros de la junta directiva y directivos’’. Con él coincide Alexander Devia, director de cumplimiento del Banco Popular, quien señala que ‘‘es primordial que se logre sensibilizar en primera instancia a la alta gerencia de la compañía y luego a las personas de segundo nivel jerárquico. Logrado este nivel, resulta ser fácil que al bajar la comunicación hacia los demás niveles esta llegue con mensaje de urgencia’’. Orlando Bolívar sostiene que se debe ‘‘iniciar con mucha y casi que personalizada labor de capacitación por procesos y subprocesos, y actividades de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba en la cadena de valor, incluyendo la cadena de suministros (externos)’’.No se deje opacar por otras áreas
Una de las principales quejas de oficiales de cumplimiento en foros y congresos especializados en prevención LA/FT es que las áreas comerciales y otras opacan la función de cumplimiento porque la catalogan como ‘enemiga de los negocios’. Para hacer frente a esta situación, Isabel Pérez sugiere ‘‘capacitar a los colaboradores en temas de sanciones normativas por incumplimiento a la norma, mostrando casos reales de compañías que han sido sancionadas’’.
‘‘Lo primero es que los oficiales de cumplimiento sean consciente de su rol en la compañía, partiendo del hecho de que el sistema de prevención de LA/FT es transversal a todos los procesos ejecutados en la empresa incluido el frente comercial’’, señala Liliana Alvis. Para lograrlo la experta recomienda a sus colegas hacer partícipes a las distintas áreas ‘‘en la elaboración y ejecución del programa, de tal manera que para estas sea claro que el oficial de cumplimiento es un aliado que busca acompañarle para cumplir de forma segura y confiable con sus objetivos de negocio’’.
A su turno, Orlando Bolívar señala que los nuevos oficiales de cumplimiento deben tener como regla número uno decirle a las áreas comerciales ‘‘que somos un apoyo para el conocimiento del cliente en la generación de negocios y mantenimiento de clientes, para salvaguardar y proteger a la empresa y a sus funcionarios de clientes deshonestos por todo concepto. Somos parte de las utilidades del negocio’’.
Un oficial de cumplimiento de la oficina de representación de un banco extranjero, que pidió no se citara su nombre ni el de su entidad, afirma que ‘‘los retos de la función de cumplimiento son: hacer entender que el cumplimiento es una realidad en la organización y que existen situaciones que pueden acarrear consecuencias de tipo civil y responsabilidad penal, no solo para la empresa sino también para el empleado’’. El oficial agrega que ‘‘las áreas comerciales deben estar regularmente informadas y actualizadas respecto de las consecuencias acerca de conductas ilegales o incluso antiéticas’’.
Con base en su experiencia, Alexander Devia afirma que ‘‘se debe ir siempre de la mano con estas áreas, logrando hacerles claridad sobre el beneficio mutuo tanto en lo económico como en lo reputacional. Las cifras de detección y mitigación de riesgos por parte del área de cumplimiento deben estar siempre alineadas con el logro de la meta comercial y con el cumplimiento del plan estratégico’’.
Algo en lo que coincidieron varios de los oficiales entrevistados fue en que una buena forma de construir cultura es a través de los incentivos. Por ejemplo, Isabel Pérez propone ‘‘crear un espacio en la organización en el cual los colaboradores realicen actividades donde deban aplicar las políticas. Pueden ser por equipos o áreas de trabajo y quien obtenga mejor puntaje recibiría un reconocimiento’’.
Devia recuerda que en la mayoría de entidades los empleados de las áreas comerciales reciben comisiones por su buena labor en el ingreso de nuevos clientes e incremento de ventas y que en este sentido sería pertinente ‘‘que ese cumplimiento de ventas se encuentre inmerso dentro de buenas prácticas para obtener los clientes que se merece la compañía’’, incluso agrega que ‘‘el incumplimiento de los procedimientos de vinculación, registro de data y actualización de información deberá ser un indicador que incremente o disminuya la comisión que los comerciales y cargos relacionados con clientes puedan llegar a recibir’’.
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Foto por Cybrarian77 vía Flickr

Siempre hay que conocer las contrapartes
El numeral 5.2 de la Circular 100-000005 de 2014 señala que ‘‘la debida diligencia en el conocimiento de los clientes o contrapartes será implementada a la medida de cada empresa, es decir, según las características particulares del negocio y la forma de comercialización de los bienes que produce o de los servicios que presta’’. En consecuencia, se puede leer que habría contrapartes o clientes que no sería necesario conocer. Ante esto, Isabel Pérez considera que en la prevención LA/FT ‘‘siempre debe existir la necesidad de conocer a la contraparte’’, mientras que Alexander Devia sostiene que la tarea se debe hacer con todas las contrapartes, ya que no conocerlas ‘‘se compara con el hecho de no querer adquirir el Soat, justificado en el evento de que durante el año anterior nunca lo utilicé’’. Con ellos coincide Liliana Alvis, quien considera que ‘‘la empresa debe tomar consciencia de que conocer a su cliente, proveedor o tercero, es un factor determinante para el crecimiento, fortalecimiento y expansión del negocio, pues contar con esta información le va a permitir generar nuevas ofertas de productos y servicios que en últimas buscan fidelizar a sus clientes con la compañía. La obligación de conocimiento del cliente que trae el sistema de prevención LA/FT es la formalización de una buena práctica que debe ser inherente a cualquier tipo de negocio’’. A su vez, el oficial de cumplimiento de la oficina de representación argumenta que ‘‘conocer al cliente es una responsabilidad dentro de la gestión comercial. Su conocimiento me garantiza satisfacer sus necesidades y poder generar un valor agregado. Conocer a mi cliente fortalece mi relación para poder superar sus expectativas con los productos o servicios de la empresa’’.Capacite a todo el personal
Hablando ya del importante tema de la capacitación al personal en prevención LA/FT, el numeral 4.6 de la Circular 100-5 dice que ‘‘la empresa deberá brindar capacitación, de la forma y frecuencia que esta determine, a aquellos empleados que la sociedad considere deban ser capacitados con el fin de dar cumplimiento a la política de autocontrol y gestión del riesgo de LA/FT’’. Al igual que en el numeral anterior se podría entender que habría empleados a los que no sería necesario capacitar. En este sentido, la respuesta de los oficiales de cumplimiento es que todo el personal debe ser capacitado. Isabel Pérez señala que ‘‘para obtener una exitosa prevención LA/FT es importante contar con el 100% de las áreas de la compañía sin ninguna excepción. El trabajo en equipo es vital para lograr los objetivos de prevención’’. Orlando Bolívar y el oficial de cumplimiento de la oficina de representación van un poco más allá y sostienen, respectivamente, que ‘‘el desconocimiento de un funcionario a la hora de aplicar procedimientos LA/FT contamina a otros’’ y que ‘‘capacitar significa poder transmitir con un lenguaje claro y sencillo mi visión, misión y valores de la compañía”. Por su parte, Alexander Devia considera que ‘‘la cadena siempre se rompe por el eslabón más débil y esta frase encaja perfectamente en el hecho de que una entidad no puede llegar a ser competitiva si sus áreas no están alineadas con el objetivo estratégico conversando el mismo idioma’’. Según Liliana Alvis, ‘‘gran parte del éxito de un programa de cumplimiento está en el compromiso de los colaboradores’’ y para ello es necesario denotar ‘‘el papel fundamental que cada uno de ellos desempeña en la cadena de control para prevenir que eventos de lavado de activos se materialicen en la compañía, de ahí la importancia de garantizar que todos y cada uno de los funcionarios cuenten con las herramientas suficientes para detectar, prevenir y controlar eventos de riesgo en la entidad’’.