
El pasado viernes entró en vigencia una nueva directiva de la Red de Control de Delitos Financieros (Financial Crimes Enforcement Network – FinCEN) que hace más exigentes los controles de debida diligencia en el proceso de conocimiento del cliente para bancos, corredores o distribuidores de valores, fondos mutuales, gestores de futuros, entre otros.
De acuerdo con esta nueva reglamentación, las entidades financieras obligadas deben garantizar que sus programas de cumplimiento estén alineados con la normatividad de la FinCEN, sobre todo en lo relacionado con diligencia debida del cliente que debe lograr, como mínimo: