El reconocido economista francés Thomás Piketty dialogó brevemente con Infolaft acerca del impacto que tienen los delitos financieros en la desigualdad mundial. Exclusivo.
Desde la publicación de su libro ‘El capital en el siglo XXI’ Thomás Piketty es uno de los investigadores económicos más destacados a nivel mundial, al punto de que, según expertos, cobra cerca de U$60 000 dólares por una conferencia de una hora (poco menos de 200 millones de pesos colombianos).
En su ya famoso texto el autor expone que a lo largo de las décadas el 70% del capital se ha concentrado en cerca del 10% de la población y que mucha de la desigualdad reinante en el mundo se debe a que las élites parten con ventaja en el mercado porque mucha de su fortuna es heredada y no necesariamente se debe a muchos años de trabajo.
Básicamente la propuesta central de Piketty para disminuir esa enorme desigualdad consiste en establecer un ‘‘impuesto progresivo’’ al capital.
Aprovechando la presencia de Piketty en Colombia para asistir a varias conferencias en el marco del Hay Festival, Infolaft lo abordó brevemente para preguntarle cuál es el impacto que tienen el lavado de activos y los delitos financieros en la desigualdad mundial.
Según el francés, ‘‘la opacidad financiera y la falta de transparencia acerca de las transferencias de activos a través de las fronteras es una gran parte del problema de desigualdad que tenemos actualmente en el mundo [y] por eso considero que no solo contribuye directamente en la concentración de riqueza de pequeños grupos, sino también disminuye la confianza del resto de la población’’.
Piketty agregó que ‘‘la confianza es muy importante para el sistema tributario, en particular para las personas que quieren contribuir a la financiación de los bienes públicos comunes y la educación, y también por muchas razones [esa falta de transparencia] es una gran parte del problema de desigualdad’’.
Al analizar cuidadosamente las palabras de Piketty quizá se pueda concluir que luchar contra el lavado de activos y los delitos financieros es una buena forma de combatir la desigualdad.